Publicar un libro es fácil… y aquí está la prueba

Se habla mucho acerca de lo difícil que es publicar un libro, de la cantidad de puertas a las que hay que llamar, de que es preciso conocer gente, de que los concursos literarios están amañados (¿alguien lo duda?) de que las tiradas son mínimas, el autor no gana nada…¡Tonterías! Hoy en día, para publicar un libro, lo único que hace falta es haber escrito un libro, convertirlo en un formato accesible, como PDF, y subirlo a la red. Así de fácil. Fin de la historia.

Lo que sucede, aunque no queramos reconocerlo, es que a los escritores nos vencen el orgullo y la codicia, somos seres altivos, “artistas” en el peor sentido de la palabra, que no sólo queremos ser leídos, no. Queremos ser leídos por el mayor número posible de personas y, además, ganar mucho dinero por ello. Queremos fama, reconocimiento, popularidad, buenas críticas y subir en las listas de los más vendidos. Por la mañana, mientras nos aseamos, elaboramos en nuestra cabeza las preguntas y respuestas a las entrevistas que nos van a hacer, escuchamos los elogios que recibiremos cuando demos una conferencia en una universidad de provincias (como si en España no fueran todas las universidades “de provincias”) y hasta especulamos con el número de jovencitas (o jovencitos, que cada uno tiene sus gustos) que pasarán gustosos por nuestra cama, a cambio del placer de rozar nuestra aura de seres semidivinos.

Bueno, pues a mí todo eso me da igual. Yo he escrito un libro y lo que quiero es que se lea. Y para eso, hoy en día, sólo hace falta una cosa: subirlo a la red. Pues bien, aquí está. A través del enlace adjunto podéis descargar un libro. Dieciséis cuentos en doscientas quince páginas.

Sólo os pido una cosa (tranquilos, no es dinero): que, tanto si os gusta como si no, le deis la máxima difusión posible; a lo mejor, aunque a vosotros os parezcan horrorosos, hay gente a la que no se lo parecen tanto. Y que si queréis (vaya, ya son dos cosas) dejéis un comentario por aquí, aunque nada más sea para saber que alguien se lo ha bajado. Al fin y al cabo, hasta yo tengo mi ego y, me gustaría saber que alguien ha leído lo que escribo, que para eso lo hago. Pinchad en el enlace. No muerde.

Formato epub: Cuentos-GermanRicoy.epub (eliminar la extensión “.doc” antes de abrirlo)

Formato PDF: Cuentos-GermanRicoy

Edición del 3 de octubre: gracias a la colaboración de un amigo, tengo el archivo convertido en formato e-pub. El problema es que WordPress no me deja subir ese tipo de archivos. Si alguien lo quiere en ese formato, no tiene más que pedírmelo, a través de los comentarios o, mejor, utilizando el formulario de correo que aparece a la derecha. Y ahora voy a intentar responder a los comentarios que me habéis hecho, aunque bastaría con un “¡Muchas gracias a todos!”

Nueva edición del 3 de octubre, por la tarde: ya están los cuentos disponibles en formato epub, gracias a la sugerencia de efedoso en un comentario. Está claro que o bien me estoy haciendo mayor o bien llevo mucho tiempo sin trabajar con ordenadores, porque yo antes hacía estas cosas sin pensar. Lo único que tenéis que hacer después de bajarlo es eliminar la extensión “.doc” antes de abrirlo. Aún así, podéis seguir contactando conmigo para lo que queráis.

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73 pensamientos en “Publicar un libro es fácil… y aquí está la prueba

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  3. Cuenta conmigo!!!!!!!!!!!!!! Pienso difundirlo aunque me despida más de uno… por ti y la literatura, lo que sea!!!! Saúde!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    • Gracias, primo. Es un honor, máxime viniendo de un auténtico escritor como tú. Aunque no sé si no le haríamos mayor favor a la literatura dejándolo estar… pobrecita. Un abrazo fuerte.

  4. Pues tienes toda la razón, me siento plenamente identificado con todo lo que comentas sobre las imaginaciones que nos hacemos a veces.
    Mi fantasía favorita acerca de este asunto es que vienen a mi ciudad de visita tipo Erasmus unas universitarias suecas, danesas, finlandesas, rusas, también japonesas, indias, pakistaníes, sauditas, jordanas (es una fantasía muy extensa) y sobre todo venezolanas, dominicanas y cubanas que estudian filología hispánica y quieren hacer una tesina sobre mi obra.
    Echaré un vistazo a tus relatos. Saludos!!

    • ¡Ah, los sueños de la lengua! Y lo que cuesta deshacerse de ellos ¿No te parece? Reconocer, sencillamente, que si uno escribe es porque no puede hacer algo mejor (al menos ese es mi caso) y que, en el fondo, lo único que quiere es que alguien llegue, eche un ojo a eso que has puesto en el papel y diga: “me gusta”. Mundana vanidad, con qué facilidad nos subyuga.

  5. Descargado. Lo leeré, por supuesto, porque me gustará leerlo, lo sé a ciencia cierta.
    Y lo haré en papel en cuanto lo imprima mañana. Cada uno tiene sus manías, y la mía es el tacto. Lo difundiré en la medida de mis posibilidades. Felicidades.

    • Gracias, muchas gracias. Aunque preferiría que lo leyeras sin prejuicios porque, si ya sabes que te va a gustar, no va a haber lucha. Y la lucha es lo más divertido. En cuanto a lo del papel, piensa en los pobres árboles que han de morir sólo para justificar la impresión de unas palabras que no lo merecen.

      Hala, ya he conseguido que te sientas culpable de leerme ¿A que soy un encanto?

    • Gracias a ti por descargar. Espero que los leas. Y cuando los leas, me encantaría que me dijeras qué te parecen, aunque te parezcan un horror. Especialmente si te parecen un horror. Para encontrarlos estupendos ya está el padre de la criatura y sería absurdo desaprovechar la oportunidad que brinda internet para saber qué piensa la gente acerca de lo que uno pone en el papel.

    • Seguro que no. La genialidad es patrimonio de una clase de personas entre las que, afortunadamente, no me encuentro. Pero te agradezco la buena intención. Y la divulgación, por supuesto.

  6. Para mi conveniencia y lectura óptima lo he convertido a epub (a mano, no automáticamente). Si el autor está interesado, encantado se lo envío.

    • Pues te digo lo que he puesto en la edición que he hecho en la entrada de hoy: tengo el archivo convertido en epub y WordPress no me deja subirlo. ¿Sabes de algún truco para esquivar el veto? Un saludo y gracias.

      • Cambiarle la extensión si es que esa es la limitación. Por ejemplo: Germán Rocoy. Cuentos.epub.zip

    • Qué alegría me das. Porque me temo que a los amigos ya los tengo convencidos de antemano, lo cual es un rollo. Y mira que hago todo lo posible por ofenderles… Espero ansioso tus comentarios, tanto si te gusta como, especialmente, si no te convencen.

      Y en cuanto a lo del esfuerzo, no hay tal. Mis esfuerzos en relación con la escritura se centran en intentar evitar escribir por todos los medios, algo en lo que fracaso con alegría.

  7. No sabes lo mucho que me emociona poder leerte, amigo. Saludos desde Guatemala (tiempo a que no charlamos) espero que todo vaya bien y enhorabuena por el libro, aquí uno que se lo disfrutará como crío. Att. Thombjork

    • Y lo que me alegra a mí verte por aquí. Precisamente ahora estoy escuchando a GYBE y siempre me acuerdo de ti cuando oigo algo de ese estilo. Un abrazo a los dos (porque tu señora todavía te aguanta ¿verdad?)

  8. Hola, bueno yo también escribo y estudio diseño y si es cierto que todos nos volvemos locos por lograr una publicación de tirada mínima y con cierta difusión. Bueno, cuando queremos vivir de ello.

    Quiero decir, si escribir o hacer arte del tipo que sea es tu manera de llevar ingresos a casa, si lo que haces tiene una dedicación máxima y si llevas dos años escribiendo una novela por ejemplo… Lo último que quieres es acabar viendo tu obra convertida en un plagio o morirte de hambre ( que es el destino de la mayoría de nosotros por desgracia si no somos autores reconocidos). No es cuestión de creerse un semidios ni cosas tontas de esas que salen en las películas y en cabezas con muchas musarañas, se trata de la vida real, y en la vida real si ser escritor es tú trabajo, o artista, o diseñador, o bailarín… Lo que haces no lo haces solo por placer, repito, sino para salir adelante y ganarte la vida, es tu jornada laboral y para eso, por muy humilde que sea tú vida, pues necesitas ganar dinero con ello.

    Veras si hubieras sido un poco más cauto con tu apoteósica opinión, yo sería más agradable con la mía. Pero gracias a personas con opiniones como la tuya, la cultura y el arte que llevan un trabajo muy duro y a muchas personas detrás que lo hacen realidad, porque no sale de la nada, son infravaloradas y tratadas de esta manera tan superficial, así que me imagino que eres un aficionado y que no sabes lo que es dedicar su vida por completo a esto y debe ser un pasatiempo para ti, como jugar al fútbol y soltar algún mugido cuando metas gol con tus amigotes.

    Obviamente no he descargado tu libro, ni voy a difundirlo, lo haría si mostraras un poco de respeto por las personas que se ganan la vida con disciplinas artísticas, porque me parece maravilloso que subas tu obra a la red y pruebes suerte y oye, ojalá te vaya bonito. Pero lo que dices sobre lo que se supone que muchas personas que se toman tan enserio su carrera artística es para conseguir sexo o ego o un montón de pasta… es tan falso, humillante y demuestra un grado de ignorancia por tu parte que sinceramente bonito… viendo que nadie ha hecho nada más que darte palmaditas en la espalda, alguien tendrá que decírtelo.

    • Muchas gracias por tu comentario. Empezando por el final, te agradezco sinceramente que te hayas molestado en hacer algo diferente a darme palmaditas en la espalda. Ten en cuenta, de todos modos, que los primeros que pueden responder a algo como esto suelen ser los amigos, y a los amigos los tiene uno engañados, pobrecitos.

      Me has recordado a Rafael Sánchez Ferlosio quien comenzó una conferencia llena de discursos autocomplacientes diciendo “he venido a poner cristal entre mano y verga”, magnífica imagen, sólo al alcance de unos pocos ¿no te parece?

      Veo que te has sentido ofendido por la opinión que manifiesto acerca de los que nos dedicamos a escribir y que el hecho de que yo (tal vez por presunción o ignorancia) haya cometido el atrevimiento de incluirme entre aquellos a los que critico, no ha servido para que la ofensa que sientes sea menos hiriente. Qué le vamos a hacer, ya se sabe lo que pasa con las opiniones ¿verdad?

      Lo que pasa es que, si no te molesta que te lo diga (¡qué demonios! y si te molesta, tanto da) creo que cometes un ligero error en tu análisis, lo cual es comprensible si, como parece, surge de unos sentimientos que se han visto heridos por algo tan superficial como son las palabras de un desconocido en internet. Me explico: dices que no muestro ningún respeto por las personas que se ganan la vida con disciplinas artísticas y ahí te equivocas. Yo a las personas las respeto muchísimo, a todas, como no podría ser de otra manera teniendo en cuenta que soy una de ellas. Lo que no respeto tanto, casi podría decir que no lo respeto nada en absoluto, son las opiniones, tanto propias como ajenas porque, aunque te parezca mentira, tengo la suficiente carretera a mis espaldas como para haber aprendido que lo único que crece con los años es la ignorancia y que la importancia de las cosas es algo muy relativo, que no merece la pena tomarse demasiado en serio.

      Así que no, aunque tú te hayas sentido personalmente ofendido, yo no he pretendido descalificar a nadie más que a los que adoptan determinadas posturas ante el arte, aquellos que participan en los engranajes de un sistema de mercado que detesto y que, además, se invisten de una absurda dignidad por el hecho de que su actividad “artística” (inevitables comillas) les parece, aunque intenten disimularlo bajo la capa de una falsa modestia que revienta por las costuras, les parece, digo, investida de una dignidad mayor que, por ejemplo, el trabajo de un agricultor. A esos les diría que probaran a alimentarse de sus folios o a conseguir que sean tan valiosos como un kilo de patatas.

      Pero, como te decía antes, es mi opinión y, por supuesto, no tienes porqué respetarla. Nace de mi visión del mundo, la cual, a su vez, es el fruto de mi experiencia. Por lo tanto, es difícil que la compartas. Lo que yo no haría o, al menos, intento no hacer, es traspasar la línea que separa la crítica de opiniones y actitudes del insulto personal y, por muy grande que fuera mi desacuerdo con las opiniones de alguien, intentaría atacarlas a ellas, sin necesitar para ello calificar a la persona con términos que a mí pudieran parecerme ofensivos como “aficionado” o decirle que suelta “mugidos cuando juega al fútbol con sus amigotes” ¿Qué te han hecho las pobres vacas para que intentes compararlas conmigo?

      Y no lo haría porque pienso que ese tipo de exabruptos me descalificaría siempre más a mí que a la persona a la que pudiera dirigírselos.

      De todos modos, repito, te agradezco el que te hayas tomado la molestia de dejar tu opinión. Como has podido comprobar, no la respeto mucho aunque, por supuesto, creo que tú, como cualquier persona te mereces todo mi respeto. Y considero que la mejor forma de mostrártelo es tomarme el tiempo de escribirte una respuesta tan larga como ésta.

      Termino: tú crees, según parece, que los que hacen de la cultura y el arte su profesión merecen un respeto especial porque su trabajo es muy duro. Yo, sin embargo, opino que la cultura (en mi caso, la escritura) y no los creadores, merecen el más alto de los respetos. Para mí hay pocas cosas más cercanas a lo sagrado que esas manifestaciones de lo mejor y lo peor del ser humano con las que construimos el entramado de la cultura. Pero, precisamente por el respeto que le tengo, creo que habría que mantener a la cultura alejada de las sucias manos del mercado.

      Un saludo y, de nuevo, muchas gracias.

  9. Pues no, personalmente no creo que sea una cuestión de fama, reconocimiento, popularidad, buenas críticas y subir en las listas de los más vendidos. No creo que sea una cuestión de dinero. Es un tema de papel. Algunos aún somos un poco románticos con eso. Toda la vida he leído a grandes autores en libros de papel y tapa, no en PDF. Querer lo mismo, la sensación de tener entre las manos lo que he escrito y lo que me ha costado sacar de las entrañas del cerebro, no es un vicio de artista. Si acaso, puede ser una virtud mezclada con un poco de amor propio. Así se ha hecho durante mucho tiempo, sin que a otros antes que nosotros les haya podido, creo, un ciego deseo de fama o popularidad – que, en todo caso, me parece que viene después -. Elucubrar, por supuesto, es gratis, pero no pernicioso. No hay nada de malo en hacerse castillos en el aire. Querer ser un escritor conocido no implica querer convertirte en Stephanie Meyer. Si un escritor novel pretende ascender en breves a lo alto de la lista de los más vendidos, tiene un serio problema de conceptos y deseos, y tal vez, más que un escritor, sea un arribista o un mercenario. Le deseo buena suerte con las adolescentes o las menopáusicas. La va a necesitar.
    Relacionado con esto me viene a la mente la autora de las sombras de Grey, o como sean. Al parecer, escribía “fan-fiction” de Crepúsculo en Internet. Que tiene bemoles.
    Así que, lo que dices realmente es una opción muy respetable. Mentiría si dijera que no la he pensado alguna vez, habida cuenta de que, sí,el mundo editorial está muy, muy jodido. Pero no puedo estar de acuerdo con el grueso de tu planteamiento. Publicar está chupado si te autopublicas. ¡Nos ha jodido! ¡Claro que es fácil! Y sí, con Internet la difusión es relativamente sencilla y muy rápida. Pero buscar otra cosa, aunque lo tiñas de cierta soberbia, tampoco está mal. Y eso sí es un poco más difícil, tal vez porque de alguna satisfacción más que un simple PDF en una página web. Yo, que he visto mi nombre escrito sobre el papel, reconociéndome, no cambiaría esa sensación. Ni siquiera por algunas conferencias en Universidades de provincias.

    Muchachas que pasarán por nuestras camas… Anda que…

    • Gracias por comentar y, sobre todo, por disentir. Y aún más, por hacerlo sin sentir la necesidad de ofender. En primer lugar, te diré algo que ya le he dicho al amigo anterior: yo no creo que las opiniones sean respetables, y menos la mía. Me parece que eso es una especie de censura previa, innecesaria entre personas adultas y que saben debatir de forma racional. Llámame loco, pero creo que esa gente existe, y es con la que me interesa hablar. La vida es muy corta como para andar perdiendo el tiempo con niñerías. Mi respeto, como he dicho antes, lo reservo para los seres humanos y para las obras que se lo ganan.

      Dicho esto, te diré que no estoy de acuerdo en absoluto con esa adoración que algunas personas manifiestan sentir por el papel, tal vez, lo reconozco, porque yo no la siento y, por lo tanto, me cuesta comprenderlo. Pero es que, si siempre he sido muy reacio a venerar santos, lo he sido mucho más a adorar las peanas que los sustentan y a mí lo que me importa de una obra escrita es lo que las palabras dicen y no en qué formato se presentan. Esto último, la verdad, me parecería tan absurdo como destacar la calidad del tejido sobre el que Antonio López vierte sus óleos o elogiar la voz de Cecilia Bartoli a partir de su vestimenta.

      Ademas, creo sinceramente que cualquier árbol es más importante que cualquier libro y me duele ver papel desperdiciado por el hecho de mantener en marcha la maquinaria editorial que funciona, en mi opinión, alimentada por la vanidad humana y la codicia de un sistema que no hace que las personas sean más felices.

      Yo también he sentido las punzadas de la vanidad, no voy a negarlo; he oído sus seductores cantos a los que es difícil resistirse. He intuido la posibilidad de fama, fortuna y universitarias en celo intelectual. De no ser así no habría podido escribir lo que he escrito en esta entrada. Y no me siento mejor ni peor por rechazar todo eso que los que actúan de forma contraria a la mía; en realidad, uno es como es porque no puede ser de otra manera. Todo lo demás son adornos.

      Así que, como ves, no estamos de acuerdo. Pero no pasa nada, el mundo seguirá girando a pesar de eso y unas pocas palabras, estén en papel o flotando en forma de luz, no van a hacer mucho para cambiarlo. Un saludo.

      • Y, sin embargo, ¿valdría lo mismo un cuadro de Antonio López en .jpg que en un soporte físico? Y no hablo solo de dinero. Hablo de valor real. La forma también es necesaria, o más bien, yo la veo imprescindible. Mira, puedes llevar incluso razón en el tema de los árboles, con eso hasta me has tocado la fibra, pero creo que hay alternativas. Vamos, que tengo muchos libros con papel reciclado. Y aquí paz y después gloria.

        A mí tu opinión y tu forma de ver las cosas me va a seguir pareciendo respetable, pese a ese argumento tuyo. Sencillamente, no voy dónde pierde el respeto.

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  11. Si escribes como lo has hecho aquí, seguro que te va bien. A mi me has convencido de leerte, y causado unas expectativas altas, que espero se queden corto.

  12. Me encanta ver a gente con inquietudes artísticas que son capaces de respetar los nuevos canales de los que disponemos. Ya va siendo hora de que nos demos cuenta que el éxito no se alcanza a base de contactos, adulaciones ni suerte. Se consigue con esfuerzo y mucho conocimiento sobre el público al que quiere llegar.

    Lo he convertido a formato ebook, dejaré lo que esté leyendo y corresponderé a tus esfuerzos con el respeto que te mereces y si me gusta lo compartiré como si estuviera loco. Unos consejos así de novato:

    En cuantos más formatos lo pongas, más gente lo bajará. Si alguien tiene un kindle y quiere verlo en el formato más óptimo sin esforzarse igual se piensa un poco lo de bajar el libro. La pereza de la gente es asombrosa cuando se trata de catar el arte.

    Hace poco estuve siguiendo un cómic publicado online que ofrecía la oportunidad de pagar la cifra que cada uno creyera que se merecía la obra, empezando por 0 euros. Por lo visto les fue bastante bien. Yo prefiero pagar, siempre que puedo permitírmelo y considero que la obra merece la pena.

    Suerte, de verdad.

    Si publico algo algún día, te voy a suplicar que lo leas y que no seas muy duro en las críticas.

    • Gracias por tu comentario. Yo, en cambio, te pediría que fueras duro con las críticas. Para mirarme el ombligo ya estoy yo, y de eso no se aprende gran cosa.

      En cuanto a lo del formato, ya he dicho por ahí lo que me pasa con el epub. Una lástima.

  13. ¿quieres que se lea?¿difundir el libro? Este es tu sitio:

    http://www.epublibre.org/

    En la actualidad andan en migracion de servidor y han dejado la portada web con lo básico. Pero normalmente hay un apartado a la derecha dedicado a autores amigos. Considerando como tales a quienes aportan sus obras para libre difusión. Entra en el foro y dí que ofreces el libro.

    Un saludo

    • Gracias por la sugerencia. Ayer algunos amigos me hablaban de enviarlo a Amazon, a Lulu y sitios por el estilo. Por ahora no voy a hacerlo, porque prefiero que la gente a la que le interese pase por aquí, donde estamos como en familia.

      Ya veremos más adelante…

    • Pues a mí me funciona… no sé qué puede pasar. Si quieres, puedes mandarme un correo a través del formulario que está a la derecha y con gusto te lo mando en PDF y en epub. Un saludo.

  14. Es muy difícil conseguir la atención de la gente en estos tiempos de “Navegación Zombie” en los que los post de más de 10 líneas no se leen, reconozco German que hoy has captado la mía.
    No sólo he bajado tu libro y lo he compartido, ya lo he empezado a leer y me ha agradado.

    • Gracias. Al leer tu comentario he pensado que a lo mejor tenía que haber puesto en alguna parte la dirección del blog, porque una cosa es no cobrar y otra no aprovechar la oportunidad para hacerme publicidad. Ni para eso valgo…

  15. Siento curiosidad….. ¿porque no das la opción de pagar un precio razonable por el libro? Si es por motivos ideológicos, y por querer apartar tu obra del “sucio mercado”, lo entiendo. Pero lo que te permite internet es precisamente aportar otro modelo de “mercado”, en el que no hay tantos intermediarios ni intereses, un mercado donde de puede ofrecer un contenido a un precio ajustado que llegará en su gran mayoría al autor.

    • En McDonalds primero pagas por la comida y luego te la comes; en un cine primero pagas la entrada y luego ves la película; pagas sesenta euros por un videojuego antes de poder romper el precinto… esos son los modelos de negocio que aceptamos hoy en día sin rechistar, basados, entre otras cosas, en una profunda desconfianza hacia el ser humano que dice que si le pidiéramos que pagara después no lo haría nunca. O tal vez porque saben que la gente sólo pagaría un precio justo por las cosas que realmente lo valieran.

      En efecto, estoy en contra de todo eso y de un montón de cosas parecidas, que sería prolijo enumerar aquí. Por otra parte, sé que no soy nadie que pueda pedir dinero por su trabajo y lo que deseo es ser leído. Si lo piensas bien, debería ser yo el que pagara por ello, así que bastante suerte tengo de poder ser leído por unas cuantas personas que, un poco a lo loco, deciden dedicar un rato de su atención a las cosas que escribo.

      Cuando internet me haya hecho rico y famoso será el momento de pedir mi tributo a las masas, en forma de sacrificio de doncellas o algo parecido.

    • Bueno, llamarlo “maquetación” ya es un derroche de generosidad por tu parte, lo cual te agradezco. Pero, aunque no lo parezca, en algún momento de mi vida he maquetado libros de forma profesional. Y te aseguro que no se parecían a esto. Sin embargo, tengo mis razones para haberlo hecho como lo he hecho, te lo aseguro. Es posible que me equivoque, ya veremos.

  16. Pues estoy practicamente de acuerdo con Increíble, creo que se llamaba, aunque quizás es el tono de su mensaje no es el adecuado.

    Publicar no es difícil, o no tanto como nos lo quieren hacer creer, porque parece que en este mundo sólo existen tres grandes editoriales y ellas son dios. Lo difícil es publicar a nivel mundial y hacerte millonario con ello, pero eso pasa en cualquier disciplina, no sólo en el arte. Supongo que depende de las ambiciones de cada uno, desde luego las mías nunca han sido convertirse en un fenómeno de masas, en lo más parecido a una estrella de rock.

    Hay muchas formas de públicar alternativas, como editoriales más pequeñas y más justas, la autopublicación, la autoedición… en fin. Tampoco es cierto eso de que todos los concursos estén mañados, sólo los muy grandes o con mucho dinero por medio. Concursos más humildes suelen ser bastante rigurosos, aunque por supuesto el premio también es muy humilde (y en la mayoría de los casos no es ni económico)

    Te leo y tengo la sensación que para ti se trata de publicar a lo grande o no publicar, y qué va, hay mucho camino en medio (que quizás lo veas, digo que es lo que yo he comprendido por tu texto) y por ejemplo utilizar la web es otra forma genial. Mi recomendación es olvidarse de las grandes porque además desangran al pobre escritor, dándole apenas las migas de su trabajo y a veces ni eso.

    En cuanto a lo de vivir del arte… pues los que nos dedicamos a esto profesionalmente queremos seguir haciéndolo, y yo no necesito ni un yate en la puerta ni hordas de hombres que suspiren para meterse en mi cama, me basta con poder llenar la nevera, pagar una hipoteca normal y de cuando en cuando tomarme unas vacaciones aunque sea nacionales. Ya está. Pero vivir haciendo lo que me gusta y se me da bien, y para ello tengo que cobrar. Eres escritor, así que como tal sabras que los escritores no comemos letras, sino como todos los demás necesitamos pan, leche, huevos, carne… así que necesito dinero. Claro, también podría trabaja de ocho a seis en un trabajo que odie y luego por las noches escribir, es muy romántico, pero prefiero la opción más mundana, la que más o menos hacemos todos, y es cobrar por mi esfuerzo aunque ese esfuerzo sea invertido en algo que adoro.

    Y sí, es esfuerzo. Porque escribir no es dejar que un hada te toque, como sabrás escribir es pegarte una y mil veces con las palabras, con el papel, con la lengua y con la puñ**era madre que te metió en este jaleo. Esto es como un médico o un profesor vocacional ¿a que no le diríamos “oye como te gusta tu trabajo por qué cobras? ¿no te basta con salvar vidas/educar a niños?” Sería absurdo, pues más de lo mismo.

    El problema no es cobrar, el problema a veces es la avaricia, el endiosamiento, la de literatura basura que hay convertida en éxito por las editoriales y, por supuesto, el mayor problema es la industria editorial que por lo general es un bazafia, y busca productos pero no literatura.

    Amar las las letras no está reñido con cobrar, con cobrar dentro de una normalidad, respetando tu trabajo. A mí no me importa un pimiento pagar por un buen disco o un buen libro, especialmente pagárselo al autor (a la industria me toca las narices, te lo reconozco) pero vamos, tú pones aquí ahora tu libro a dos eu. (por poner un ejemplo) y me dices “si después de leerlo te gusta, por favor, ayúdame a seguir y paga dos eu.” Vamos, te aseguro que mis dos euros los tienes. Hay que confiar en la gente, en el público (porque nosotros mismos somos público de otros muchos) y a la gente no le importa pagar si no se siente engañada o si hay abuso. Simplemente lo que es justo. Como todos, para poder vivir profesionalmente de la escritura, que se puede y no está reñida con su esencia.

    • Gracias por tu comentario, Nerea. Me parece muy interesante mucho de lo que dices y podría estar de acuerdo contigo en algunos puntos… en un mundo distinto del actual. Ya he explicado algunas cosas, tal vez demasiadas, acerca de mi forma de ver el mundo en algunas respuestas a los comentarios que han ido apareciendo por aquí, y tampoco es mi intención ser repetitivo ni que parezca que aprovecho esta plataforma para soltar sermones.

      Sólo una puntualización: dices que “Te leo y tengo la sensación que para ti se trata de publicar a lo grande o no publicar” y no, no puedo estar en absoluto de acuerdo con eso. Para mí se trata más bien de todo lo contrario: quiero publicar, pero sin pasar por ninguno de los aros que el mercado tiene preparados para que nos aprieten el cuello. Lo último que querría, en este momento, es publicar “a lo grande”. Y por eso he hecho esto. Como puedes ver, en más de un sentido, ya he publicado.

      Por otra parte, y me da pena tener que aclarar esto, el texto de esta entrada, que parece haber herido algunas susceptibilidades no deja de ser, en cierta medida, un ejercicio de estilo. Refleja lo que pienso, por supuesto, pero no necesariamente todo lo que pienso y no exactamente de la forma en que lo pienso.

      Por supuesto, ya que tenemos que ganarnos la vida como si no tuviéramos derecho a ella por el mero hecho de existir, siempre será más honesto (supongo, porque tampoco lo tengo del todo claro) hacerlo desarrollando un trabajo que nos guste y para el que estemos mejor dotados que algo que nos desagrade y no se nos dé bien. Pero eso debería servir para todas las tareas que pueda desarrollar el ser humano.

      Mientras eso no pase, el mundo seguirá siendo injusto.

      Un saludo.

    • No, y matizo: no porque sean especialmente duros o pornográficos sino porque no han sido concebidos pensando en niños. Son cuentos para adultos. Aunque esto te lo dice alguien que leyó Moby Dick con ocho años, así que supongo que dependerá del niño.

  17. Me parece bien que haya gente que no quiera vivir de aquello en lo que invierte tiempo y trabajo, simplemente por el placer de crear y compartir. Pero también veo bien que haya gente que sí quiera, puesto que es un esfuerzo que a partir de cierto punto exige mucho de uno mismo. Todo el tema de la fama y el ego subido me parece que no suele ser la norma. Y al igual que cualquier escritor, todos quieren que les lean; y cuantos más, mejor.
    Descargado y leyendo. ¡Ánimo!

    • A ver si consigo explicarme: en cuanto al tema del esfuerzo, relacionado con el valor de las cosas (y no hablo del valor económico) yo no acabo de ver la relación directa y creo que es una de esas “ideas recibidas” que, en este caso, tienen algo que ver con la dinámica perversa del mercado. Me refiero a esa idea de “esto vale mucho porque es el fruto de años de trabajo e investigación”; algo que, además, en el caso de muchos productos destinados al consumo masivo y de caducidad programada, no deja de ser mentira.

      Escribir cuesta, sí, por supuesto. A unos más y a otros menos, supongo pero, como decía mi abuela “sarna con gusto no pica”. Es decir, nadie nos obliga a escribir y, aún así, el mundo está lleno de gente que pretendemos (sin ninguna humildad) que lo que hacemos sea leído por otros. Sin duda, escribimos para que nos lean. Pretender encima que nos paguen por ello no deja de ser, a mi modo de ver, un agravante para nuestro delito.

      Gracias por leer y gracias por tus ánimos.

  18. Como dicen en el comentario anterior, es muy difícil conseguir la atención de la gente… sobre todo por el enorme volumen de noticias, textos, comentarios, … que hay en la red, de tan diversa índole y procedencia.

    Yo he llegado hasta aquí desde Menéame, así que échale la culpa a quien haya publicado allí esta entrada del blog.
    Me leí la entrada e, inicialmente, no estaba muy convencido de descargar el libro… vago y comodón que es uno. Pero al continuar leyendo los comentarios que te han dejado y tus respuestas… se ha despertado en mi la suficiente curiosidad como para dejar de lado al vago y comodón, descargarme el libro y comenzar a leerlo.

    He leído los dos primeros cuentos, “Un trato injusto” y “El tiempo lo cura todo”. Primero decir que soy una persona que no se siente capaz de decir si algo es bueno o malo. Nunca fui capaz de hacer, correctamente, un “comentarios de texto” en el colegio. Yo sólo se de lo que me gusta y lo que no me gusta. Para el caso, los dos cuentos me gustan, no he podido dejar de leerlos hasta llegar el final. Me han captado totalmente hasta el punto de que he dejado de lado otras tareas que tenía que hacer… y que acometeré una vez que mande este mensaje.

    • Todavía estoy asimilando la fuerza del “efecto menéame” y dando gracias mentalmente a Ricardo Galli una y otra vez por haber desarrollado una herramienta que, incidentalmente, ha servido para que tanta gente se pase por mi blog y decida descargarse lo que escribo.

      Siento haber afectado a tu productividad, pero espero que encuentres algún rato para seguir leyendo y que vuelvas por aquí para contarnos qué te parece.

      Un saludo y muchas gracias.

  19. Maldita sea. Sí. Me has convencido. Ahora el medio ojo que perdí me lo echará en cara por dejarme convencer de leer en pantalla con tanta facilidad.
    He leído los dos primeros.
    Dan un poco de miedo, es como una imagen de la locura dibujada con palabras. Me gusta, ¿Qué voy a decir? Lo intento:
    He probado a leer El tiempo todo lo cura en voz alta, y casi pierdo la lengua y el seso que nunca tuve. Es brutal. Son sucesión de imágenes que me evocan al pasado y no sé por qué, y que te suben y te bajan, te lanzan y te cuelgan. Si relees un párrafo viene otra imágen diferente de la anterior, una fotografía de algo que vuelves a no entender pero que asumes, y diferente de nuevo si te has perdido y te da por volver atrás. Y todo ello me sabe a poesía.
    Borra esto si quieres, pero es lo mejor que puedo decir ahora.

  20. La culpa es de la cultura en la que estamos inmersos. una de las primeras cosas que me dijeron al entrar en la facultad fue, “Si algo se teda bien ¿por qué hacerlo gratis?” Aunque a mi me pareció horrenda esa manera de pensar, puedo entender que una persona quiera vivir de lo que hace bien.
    No obstante me gusta tu manera de pensar y nada mas por eso ( y porque me gustan lo cuentos) difundiré el libro.
    He empezado a leer y lo poco que llevo, me gusta. El problema es que un defecto de visión hace que me canse mucho leer en el pc, asi que si me pudieras facilitar el formato e-pub te lo agradezco.

  21. Bueno, he tenido la oportunidad de leer algún comentario impertinente. Por mi parte te felicito, a diario miro los posts más leídos en WordPress y dar con el tuyo ha sido un acierto.
    Me dedico al Marketing, una de sus vertientes es el marketing Online, así que me lo leeré y por supuesto lo compartiré desde redes sociales, tengo la suerte de tener 26000 personas en una fanpage y espero te sea de ayuda.
    Felicidades por la iniciativa, muy bien elegido el canal de difusión, conociendo de cerca la dificultat de acceso a los demás.

    Saludos

    Mayra Adell

    • Muchas gracias, Mayra, por tu interés y por la difusión que le vas a dar. Sólo te pediría que leyeras aunque fuera un poco antes de compartirlo y lo hagas si decides que vale la pena, no vaya a ser que por mi culpa te ganes el odio que algún lector haría mejor en dirigir hacia mí.

      26.000 personas… qué miedo.

      De nuevo, gracias por el apoyo.

      • “Ella me espera en la pausa, donde el tiempo ya no es un lugar. Es hora de contar y dejar de contar el tiempo. Descontar el tiempo. El tiempo que lo cura todo. El tiempo todo locura”
        Me encanta, voy por el segundo cuento y el primero (aunque me ha dejado algo descolocada) empezaba a cautivarme.
        Te devolveré el comentario al acabar.
        De momento.. felicidades al menos por captar la atención a través de este medio.
        Saludos!

  22. Saludos, me han pasado este enlace por facebook.

    Ante todo, agradecer a aquellos que luchan por el mundo de las letras, y usted es uno de ellos, aunque no comparto del todo su opinión.

    Expone a los escritores que intentamos plasmar nuestro sueño, nuestro esfuerzo y nuestra ilusión, como verdaderas prostitutas. Hablas de un estereotipo de escritor chaquetero, que vendería su alma al diablo por un poco de fama y sexo. Creo que de eso hay en todos lados, desde en el mundo del agricultor, hasta en el mundo del fútbol.

    Comparto ese trozo, para ese grupo de personas, no obstante, me siento muy ofendido. Lucho por mis sueños, quiero publicar un libro porque se lo merezca, no porque pague para que me lo saquen y venderme en cada “discurso”. Es decir, yo solo quiero escribir, no fanfarronear y ganar premios.

    Asimismo, con sus afirmaciones, grandes autores que han dedicado su vida al estudio, a la escritura y han tenido esa idea que les ha llevado a la fama, los tildas de mercenarios.

    Publicar es fácil, estoy de acuerdo. Ahora bien, existen diversas maneras y diversas metas. Como he dicho anteriormente, tengo mis espacios en Internet y cuelgo escritos para que descarguen de manera gratuita. Eso no quita que algún día quiera seguir dando pasos hacia delante y lleve mi material en físico. Ya tendré lectores que me hayan leído y pagarán sabiendo lo que se encuentran.

    Ahora bien, no creo que debas criticar a nadie por querer hacerse famoso a través de un libro físico, ya que gracias a su entrada subidita de tono usted está consiguiendo lo mismo. ¿Diferencias? De momento usted no quiere cobrar nada y otros sí. Que hagan lo que quieran, nadie nos obliga a pagar por cosas que no queremos.

    Le deseo suerte y espero que abra los ojos un poco, su actitud no le diferencia mucho de los que fantasean con ser dioses… Total, arrasáis de igual modo.

    • No publiqué tu comentario anterior porque en él aparecía una dirección de correo electrónico y no estaba seguro de si querías que se hiciera pública. En lugar de eso, te envié un correo, pero me fue devuelto por el sistema, así que no tenía forma de ponerme en contacto contigo y, ante la duda, decidí mantener oculto tu comentario anterior. Te digo todo esto para que no creas que te he “censurado” un comentario. Sería incapaz. Un saludo.

  23. Buenas noches Personare,
    lo cierto es que ya es muy tarde, acabo de llegar al blog y se me amontonan las ideas. No sé muy bien que pasa con la descarga, borrar el “doc”, tus problemas con los ordenadores, de rebote los míos…
    Es tarde, lo dicho.
    Una se desacostumbra a todo, menos a escarbar por internet.
    Y escarbando y curioseando llegué hasta aquí.

    Curioso ¿no?

    Prometo mañana descargar esa cosa que dices que funciona raro, y leerla, y, sobre todo y como claramente pides, difundirla. ¿Porque no?

    Veo que tienes moderación de comentarios, estupendo, porque así no tendrás que publicarlo.
    A mí me sirve de pasarela para saludarte, para decirte que me he alegrado al verte. A ti para que sepas que me acuerdo de ti a menudo, y que hecho de menos tu genio.

    Es tarde y se me amontonan las ideas.
    Estoy cansada.

    Te despediste de mí hace un tiempo en mi blog, posiblemente este mensaje te incomode, no es mi intención, no me gustaría. Si así fuera, te pido me disculpes.
    No tengo mucho más que decir, que me gustaría saber de ti de tanto en tanto. No todos los días, no cada tres o cuatro años.

    Solo eso.

    aspid.

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