El fuego y la ceniza

1.- Arde.
2.- La noche es el recuerdo. Y arde.
3.- La noche era el incendio. La oscuridad luminosa, infinita, abierta de noche en noche.
4.- La vida era un barco en llamas y bailábamos en cubierta. Nadie quería saltar.
5.- Íbamos todos en pos de nuestra propia hoguera, regalando acero.
6.- Teníamos toda la insolencia del tiempo. Y el don de la profecía. Profecías oscuras de amor y muerte. Éramos lo bastante jóvenes para morir.
7.- Algunos se ahogaron en el río de su propio tiempo. 
8.- Otros ardieron entre sombras.
9.- Disparo de amanecer entre los ojos, arde la memoria.
10.- Estábamos hechos de velocidad, risa y fuego. La carne presta al delirio, dientes de cristal que masticaban soles. 
11.- Nos queríamos.
12.- Unos contra otros, dolor y beso. Nuestra pasión se derramaba como fuego líquido, como alcohol inflamado, como espejo en llamas.
13.- Nos queríamos tanto que amor era una palabra de siete letras.
14.- Amigos, amantes, mascotas, esclavos. La piel era un país sin fronteras. Buscábamos tesoros en el mapa del olvido. 
15.- Dormíamos sobre la espalda de la noche, agujas y cristal roto. Sombra fluorescente.
16.- Y siempre había una botella a mano, siempre había un cuerpo caliente cerca, siempre había una noche más detrás de la noche siguiente.
17.- Todas las palabras tenían siete letras. 
18.- A veces sonaba la canción exacta en el momento preciso y podíamos perdonar todas las deudas, todo el dolor recibido hasta entonces.
19.- Porque aquellas canciones las cantaban niños como nosotros. Porque todos éramos niños abandonados en la playa y la luna era nuestra única madre
20.- Y los ojos en el fondo del espejo nunca fueron los nuestros. Nuestra mirada estaba en otra parte.
21.- Detrás del próximo aliento, que podría ser de cualquiera. O de nadie.
22.- Éramos oscuros y sabios, cantábamos augurios, interpretábamos signos. 
23.- Y sin embargo, no vimos venir el choque. O no tuvimos tiempo a apartarnos. 
24.- Nos atropelló la edad en mitad de la noche.

25.- Desperté en mitad de un miércoles cualquiera.
26.- Solo.
27.- Y me di cuenta de que llevaba así toda la vida.
28.- Había un hueco en la cama, pero no era mío.
29.- Y la cara del espejo coincidía con la fecha del calendario, como un dolor coincide con la herida.
30.- Entraba luz por la ventana. Una luz como leche hervida. Agria.
31.- De pronto, todo el tiempo se ha convertido en presente. 
32.- Hoy mis manos son un laberinto del que no conozco la salida.
33.- Mis huesos están hechos de puro frío.
34.- Y el futuro tiene nombre de hielo.
35.- Ya no escucho aquellas canciones por las que podría haber matado.
36.- Ni siquiera me pregunto si eso está bien. Así son las cosas.
37.- A veces tengo ganas de hacer una pregunta, pero prefiero callarme.
38.- Entonces la boca se me llena de sabor a ceniza y siento como si pudiera llorar.
39.- Porque en alguna parte hay una respuesta que no quiero oír
40.- Tal vez por eso a veces me detengo en mitad de la calle, como si hubiera visto un fantasma.
41.- Como si todos los cuerpos amados no hubieran muerto hace tiempo, como si hubieran existido alguna vez.
42.- Hoy presiento la verdadera naturaleza del fuego. Y el secreto que otros conocieron antes que yo.
43.- Aunque a veces creo que todo aquello pudo ser verdad. Que alguna vez fui eterno. Que fui incendio, cristal, acero.
44.- Pero en mi cabeza hay un lugar en el que llueve todo el tiempo.
45.- Un lugar al que nunca voy porque perdí la llave. O la escondí en alguna parte. 46.- Hoy los dias son más oscuros que aquellas noches, pero más ciertos.
47.- Porque la vida es una palabra de siete letras. 
48.- Lo que el fuego adivina, la ceniza lo comprueba.

“Si se sopla la ceniza, no hay en ella lo más mínimo que se niegue a dispersarse al instante volando. La ceniza es la humildad, la intrascendencia y la falta de valor mismas y, lo que es más hermoso, ella misma está obsesionada con la creencia de no valer para nada. ¿Se puede ser más inconsistente, más débil y más insignificante que la ceniza? Sin duda no es fácil. ¿Hay alguna cosa que pueda ser más transigente y paciente que ella? No, desde luego. La ceniza no tiene carácter y está más alejada de todo tipo de madera de lo que lo esta la depresión de la alegría desbordante. Donde hay ceniza en realidad no hay nada. Pon tu pie sobre la ceniza y apenas notarás que has pisado algo.”

Microgramas. Robert Walser

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Un pensamiento en “El fuego y la ceniza

  1. 48 puntos. me han gustado todos, especialmente algunos ,a los que se llega de repente:
    24.- Nos atropelló la edad en mitad de la noche. por ejemplo.
    Un saludo.

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